La muerte carece de sentido si no agonizo con vos, si no nos deleitamos con las más bellas artes mientras vamos perdiendo noción de la realidad, cuando ya se nos nubla la vista...
Pero escucharé tu voz carmín, que entre risas y un estado de completa alucinación, me hará recordar todo lo que vivimos juntos, todo lo que experimenté al lado de tu sublime cuerpo bendecido por Venus...
Al fin y al cabo los dos nos reencontraremos en aquella otra dimensión de suprasensibilidad, nos hallaremos más que antes, envueltos por aquellos lazos de seda escarlata cuya suavidad nadie jamás podrá imaginar, nos rozarán tan suavemente...
Músicas armonizarán ese indefinido entorno que, sin luz, se encuentra iluminado. Que, por más intangible que es, nos hace sentir tan contenidos, tan seguros, aunque nuestros cuerpos se pierdan en aquel plácido levitar sostenido por tus castaños ojos femeninos enmarcados por un negro intenso que te dan tanta presencia...
Simplemente existiremos cierto rato, en nuestra atmósfera intemporal.
Moi
- Joaquín
- Baires, Argentina
- Que el cadáver exquisito que vive en mi mente hable por mí.
miércoles, 3 de marzo de 2010
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